Propósito personal: ¿alineado al de la empresa? 

Anne Bayly
Gerente general y consultora asociada de CLA Consulting en Perú.

¿Cada cuánto tiempo nos tomamos el tiempo para frenar y revisar nuestro propósito de vida y su alineamiento con el propósito laboral? Yo lo hago una vez al año. Intento hacerlo en la segunda semana de enero, cuando ya todas las fiestas, locuras familiares y eventos terminaron, con paz mental y emocional. 

Entender y conectar mi propósito de vida me parece esencial: es lo que le da significado a mi día a día y me permite manejar el estrés que pueden generar los clientes y proyectos desafiantes. 

Acá te dejo las razones de por qué creo que dedicar un tiempo a reevaluar mi propósito cada año es importante: 

  • Siento que mi propósito sigue alineado con mis valores e intereses. Estos pueden ir cambiando, ya que conforme nos hacemos mayores, empezamos a valorar otras cosas o interesarnos por algo nuevo. 
  • Realza mis emociones positivas frente a un desafío: no reacciono sólo ante una situación específica. Logro mirar más allá, al propósito final. 
  • Le entrega valor a un día agotador de trabajo. Trae satisfacción, no queja.
  • Le da sentido a los viajes, donde subo a un avión por 2 horas para trabajar 4 horas solamente.
  • Me enfoca y me permite entender mejor mis emociones frente a los desafíos diarios. 
  • Generar un bien en la sociedad me reconforta, siento que aporto un granito de arena al mundo. 

¿Y cómo se alinea el propósito personal con el laboral? 

Según nuestra metodología, para develar el propósito en una organización debemos basarnos en cinco variables que, en nuestra experiencia, le hacen mucho sentido a nuestros clientes:

  1. Hacer una diferencia (impacto).
  2. Gente con propósito (motivación).
  3. La organización como legado (sostenibilidad).
  4. Conexión con la comunidad (ayuda a los demás).
  5. El relato que conecta (conexión).

Personalmente me conecto con la primera: el impacto que puedo generar en las personas, en la transformación de las empresas para ser mejores.  Creo que en CLA hacemos la diferencia, impactamos en los clientes generando progreso, y eso hace querer seguir cada día. ¿Has pensado cuál de las variables del propósito de una empresa conecta más con tu propósito personal? Te invito a analizarlo.

Por otro lado, a veces me pregunto -a raíz del Pulso Propósito que aplicamos en las empresas cuando develamos el propósito- ¿cuánto tiempo dedicamos a conversar con nuestros equipos acerca de las razones por las que hacemos lo que hacemos?  Dedicar unos minutos -en el comité quincenal o mensual- hace la diferencia para conectarte con la organización. Podemos realizar actividades sencillas, pero que tienen un impacto profundo en la conexión con el propósito. 

Aquí algunos ejemplos de temas que podemos incluir en la agenda: 

  • Conversaciones sobre el tiempo que hemos dedicado a los clientes para hacer algo que marque la diferencia. 
  • Cómo podemos optimizar un proceso específico enfocados en el propósito (para qué lo hacemos) y no solamente el cómo lo hacemos o el qué hacemos. 
  • Generar una conversación de cómo aplicamos nuestro propósito con un cliente específico o con un cliente difícil. 
  • Generar un espacio voluntario para hablar de cómo estamos integrando nuestro propósito de vida en el trabajo.

Tener un comité donde sólo se analizan números y resultados, termina con el tiempo teniendo un equipo desconectado y con poca capacidad de salir de lo técnico, un equipo transaccional solamente.  Hablar de propósito emociona, hace aflorar la sensación de dar al cliente lo que necesita realmente. Te invito a reflexionar sobre el rol que cumple el propósito en tu trabajo … y en tu vida.